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AND LAST BUT NOT LEAST

C
DE CATORCE

Denle al lector recién desembarcado
sano en tal puerto el Nobel en agallas;
lo cierto es que esta playa me ha salvado
la vida que perdí en otras batallas.

Cuajé novillos, orillé la escuela,
defraudé tanto al santo sacramento
que, a punto de firmar la última esquela,
me sabe el paladar a testamento.

La carne se hizo verbo transitivo,
la semántica impúdica alambrada
que separa a Bill Gates del rey de Orce.

¿Mi lema? no me queman luego escribo,
mi tormento el acento y mi coartada
estos ciento volando de catorce.

Poema: De catorce
Libro: Ciento volando de catorce
Autor: Joaquín Sabina

IC
MATAR LAS TARDES

Esta no es la embajada del reproche
ni el vademécum de lo que perdí,
para que llueva, para ser de noche,
es condición sine qua non to be

or not to be, como intuyó el bolero
calavera de un príncipe danés,
se equivoca la urgencia y el te quiero
que no vuelve la ausencia del revés.

Escribo sólo por matar las tardes,
por no ponerme a deshacer maletas,
por no arrastrarme por las estaciones,

por no andar, como el rey de los cobardes,
mustio, con un ramito de violetas,
en el sepelio de las decepciones.

Poema: Matas las tardes
Libro: Ciento volando de catorce
Autor: Joaquín Sabina

XCVIII
ESTE YA

Este ya no camufla un hasta luego,
esta manga no esconde un quinto as,
este precinto no juega con fuego,
este ciego no mira para atrás.

Este notario avala lo que escribo,
estas vísperas son del que se fue,
ahórrate el acuse de recibo,
esta letra no la protestaré.

A este escándalo huérfano de padre
no voy a consentirle que taladre
un corazón falto de ajonjolí.

Este pez ya no muere por tu boca,
este loco se va con otra loca,
este masoca no llora por ti.

Poema: Este ya
Libro: Ciento volando de catorce
Autor: Joaquín Sabina

XCVII
DENTRO DE UN TIEMPITO

Lo peor es que, dentro de un tiempito,
cuando estrene Dieguitos y Mafaldas
en el Gran Rex, y vuelva borrachito
al hotel, no te harán de guardaespaldas

los lunares que cuente, mientras cuento
los dientes de una nueva cremallera,
ni será tan bostera la pollera
que levante María del tormento.

Lo peor es que, mal que a vos os pese,
seguiré siendo, si el pulmón aguanta,
zurdo como el gallego ese que canta,

hincha de Boca, de boca que bese,
del Boca que empataba los partidos
que daban nuestras bocas por perdidos.

Poema: Dentro de un tiempito
Libro: Ciento volando de catorce
Autor: Joaquín Sabina

XCVI
SIN ROMPER CRISTALES

Pasó por fin, se te cruzó un buen chico
(dime su gracia si te da la gana)
y rechacé el papel de indiano rico
mecenas del divorcio de tu hermana.

La noche que perdiste el miedo al miedo
fue tan corta que dura todavía,
por más que yo, maldito José Alfredo,
te diera más de lo que no tenía.

Me costará ¿qué quieres que te diga?
ser elegante sin romper cristales,
ahora que ni siquiera eres mi amiga.

No enseñan a olvidar las autoescuelas,
pero, hasta los feroces animales
lloran cuando los dejan a dos velas.

Poema: Sin romper cristales
Libro: Ciento volando de catorce
Autor: Joaquín Sabina

XCV
EL ORO DEL PERÚ

Aunque convaleciente todavía,
del eclipse de laca de Corrientes,
ya no llevo un cuchillo entre los dientes,
te echo menos de menos cada día.

Te debo aún, tiro porque me tocas
los cojones, dos tangos atorrantes;
de tu boca aprendí que sobran bocas
dispuestas a besar a los cantantes.

Te felicito por el sonajero,
qué lindo rima con ya no te quiero,
sos la Evita Pezón de la poesía.

A propósito, hablando de tesoro,
en el Perú las minas son de oro,
en tu vagina de bisutería.

Poema: El oro del Perú
Libro: Ciento volando de catorce
Autor: Joaquín Sabina

XCIV
SILICONA

Ni imploro tu perdón ni te perdono,
ni te guardo rencor ni te respeto,
si tardo en devolverte el abandono
repróchaselo al tono del soneto.

Rompe la veda, ensánchate, respira,
falsa moneda mancha a quien la acuña,
las heces de un amor, que era mentira,
no merecen el luto de una uña.

Ni sembraré de minas tu camino,
ni comulgo con ruedas de molino,
ni cambio mi mar brava por tu calma.

El matasanos que esculpió tus tetas,
de propina, lo sé por mis tarjetas,
te alicató con silicona el alma.

Poema: Silicona
Libro: Ciento volando de catorce
Autor: Joaquín Sabina

XCIII
PUNTOS SUSPENSIVOS

Lo peor del amor, cuando termina,
son las habitaciones ventiladas,
el solo de pijamas con sordina,
la adrenalina en camas separadas.

Lo malo del después son los despojos
que embalsaman los pájaros del sueño,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole ni dueño.

Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a galeras los archivos.

Lo atroz de la pasión es cuando pasa,
cuando, al punto final de los finales,
no le siguen dos puntos suspensivos.

Poema: Puntos suspensivos
Libro: Ciento volando de catorce
Autor: Joaquín Sabina

XCII
EL PRIMERO DE ENERO

El primero de enero, tararí,
será tan gris como un jueves cualquiera,
sin Drácula escalando el Pirulí,
ni marcianos cruzando la frontera.

Más de lo mismo bajo el cielo añil,
Cronos en su fugaz trono vacío,
la anoréxica luna giligil
no exportará vacunas contra el frío.

Llenaré otro galpón municipal
y esperaré el diluvio universal
viendo crecer el bosque por la acera.

El primero de enero (del dos mil),
aunque siga muriéndome por ti,
me iré con la primera que me quiera.

Poema: El primero de Enero
Libro: Ciento volando de catorce
Autor: Joaquín Sabina

XCI
JUÉGATE LA VIDA

Ultramarino amor, bruja granita,
recién conversa al puente de Triana,
purasangre, tirana, gabachita,
pies dorados con pe de peruana.

Lo peor de lo malo de lo horrible
es la guerra incivil de nuestro ombligo,
lo que no puede ser es imposible,
atrévete a ser tú, ti, te, sinmigo.

Qué chanchullo el encono que no arde,
si quieres olvidarme lo comprendo,
yo también huyo en trenes a medida.

Tierra por medio pon, mañana es tarde
y brinda al sol que tienes aplaudiendo,
pero, si vienes, juégate la vida.

Poema: Juégate la vida
Libro: Ciento volando de catorce
Autor: Joaquín Sabina

XC
SOCORRO PIDO

Si nos hundimos antes de nadar
no soñarán los peces con anzuelos,
si nos rendimos para no llorar
declarará el amor huelga de celos.

La primavera miente y el verano cruza,
como un tachón, por los cuadernos;
la noche se hará tarde, tan temprano,
que enfermarán de otoño los inviernos.

Cuando se desprometen las promesas,
la infame soledad es un partido
mejor que la peor de las sorpresas.

Si me pides perdón socorro pido,
si te sobra un orgasmo me lo ingresas
en el banco de semen del olvido.

LXXXIX
¿A QUIÉN HAY QUE MATAR?

A menudo lo noble no es lo bello
ni el camello peor el más barato,
calizas son las manos de Pilato,
de ceniza el tumor de tu cabello.

El caballero la prefiere tonta,
las mademoiselles nos quieren poderosos,
así que, monta tanto - tanto monta,
hombre y mujer... qué atajo de tramposos.

¿Golfa, hermosa, ilustrada, casadera?
¿a quién hay que matar? no lo permita
la ermita de las pecas del pecado.

Mejor hacerse fraile o tortillera
que enconarse con una serranita
que te devora sin probar bocado.

Poema: ¿A quién hay que matar?
Libro: Ciento volando de catorce
Autor: Joaquín Sabina

LXXXVIII
TAL PARA CUAL

Tú de farol, yo manco de una sota,
tú rica en vitaminas, yo desnudo,
tú carne de gallina, yo de jota,
tú huérfana de novio, yo viudo.

Tú cuento de calleja, yo en la inopia,
tú con queso, yo hueso de ciruela,
tú retrato robot, yo fotocopia,
tal para cual, yo virus, tú viruela.

Yo marino mercante en tierra firme
con ganas de matarte y de morirme,
tú anillo de brillantes, yo Juan lanas.

Tú lagrimón estilo cocodrilo,
yo agonizando, tú tensando el hilo,
dos pinchaúvas, dos cantamañanas.

Poema: Tal para cual
Libro: Ciento volando de catorce
Autor: Joaquín Sabina

LXXXVII
TU INJUSTICIA POR MI MANO

Tus mohines son menos inocentes
que tus patines y tus espinillas,
líbreme Alá de las adolescentes
sagitario, con rímel y en cuclillas.

Declino estar un mes con agujetas
por dármelas contigo de judoka,
mi sarampión no admite más recetas
que el flan de chocolate de tu boca.

Antes de la serpiente, el paraíso
era un friso de arcángeles paganos
copulando sin morbo ni permiso.

Por tu culpa en mis tórridos veranos
la palma de los dedos de narciso
se toma tu injusticia por mi mano.

Poema: Tu injusticia por mi mano
Libro: Ciento volando de catorce
Autor: Joaquín Sabina

LXXXVI
LA FLOR DE LA CANDELA

Evocaré el boliche clandestino
que desató mi lengua y tus botones,
¿qué panal libaré cuando el destino
me requise la miel de tus pezones?

Eccema de mis pilas agotadas,
badila de mis quieros y mis puedos,
zalema de pupilas deslumbradas,
teorema de las yemas de mis dedos.

Cada noche te asalto en la escalera,
vivo dilapidando amaneceres
con tu tanga de encaje por montera.

Laica patrona de la despedida,
yo te nombro, entre todas las mujeres,
la flor de la candela de mi vida.

Poema: La flor de la candela
Libro: Ciento volando de catorce
Autor: Joaquín Sabina

LXXXV
ALREDEDOR NO HAY NADA

El moño, las pestañas, las pupilas,
el peroné, la tibia, las narices,
la frente, los tobillos, las axilas,
el menisco, la aorta, las varices.

La garganta, los párpados, las cejas,
las plantas de los pies, la comisura,
los cabellos, el coxis, las orejas,
los nervios, la matriz, la dentadura.

Las encías, las nalgas, los tendones,
la rabadilla, el vientre, las costillas,
los húmeros, el pubis, los talones.

La clavícula, el cráneo, la papada,
el clítoris, el alma, las cosquillas,
esa es mi patria, alrededor no hay nada.

Poema: Alrededor no hay nada
Libro: Ciento volando de catorce
Autor: Joaquín Sabina

LXXXIV
NI CON COLA

Anochece, deliro, me arrepiento,
desentono, respiro, te apuñalo,
compro tabaco, afirmo, dudo, miento,
exagero, te invento, me acicalo.

Acelero, derrapo, me equivoco,
nado al crowl, hago planes con tu ombligo,
me canso de crecer, me como el coco,
cara o cruz, siete y media, sumo y sigo.

Juego huija, me aprieto las clavijas,
me enfado con el padre de mis hijas,
abuso del derecho al pataleo.

Resbalo, viceverso, carambola,
este verso no pega ni con cola,
me disperso, te olvido, te deseo.

Poema: Ni con la cola
Libro: Ciento volando de catorce
Autor: Joaquín Sabina

LXXXIII
MALDITOS BENDITOS X

Maldito amor el nuestro si caemos
en la trampa mortal de las parejas,
si queremos querer y desqueremos,
si empezamos el living por las rejas.

Maldito sea el hall de los despachos,
los ángeles dormidos en la rama,
el garrafón del bar de los muchachos,
los gajes de los trajes de la fama.

Malditas sean las pugnas fratricidas
entre el macho y la hembra, resignados
al duelo de juzgados homicidas.

Malditos sean los gritos destemplados,
malditas sean las bocas desabridas,
la justicia de los ajusticiados.

Poema: Malditos benditos X
Libro: Ciento volando de catorce
Autor: Joaquín Sabina

LXXXII
BENDITOS MALDITOS X
Para Félix y Pili

Benditos sean los expresidiarios
que no ultrajan ni rajan ni dan coces,
las secretarias de los secretarios,
los lobos que no saben ser feroces,

la caquita del niño con flemones,
los carpantas que emigran del asilo,
la yerbita que crece en los balcones,
Billy Wilder, Gaudí, Leonardo, Esquilo,

la gorda del estanco de la esquina,
la cervecita helada con yohimbina,
el troncomóvil de los Picapiedra,

la raspa de sardina de Durero,
los hematomas del buen costalero,
las comas de Cervantes y Saavedra.

Poema: Benditos malditos X
Libro: Ciento volando de catorce
Autor: Joaquín Sabina

LXXXI
MALDITOS BENDITOS IX

Maldita sea la mantis religiosa,
el granizo, el pulgón, la filoxera,
el párkinson, la seta venenosa,
la raposa, el bromuro, la dentera.

Malditos sean los fachas reciclados,
el cólera, la nitroglicerina,
el márketing de los recién casados,
el alzhéimer, la hiel, la tosferina.

Maldito sea el sarro de las hienas,
los mapas, las cruzadas, los misiles,
los papas de las nuevas religiones,

la leche sin café ni magdalenas,
la ortiga, la cucaña, los reptiles,
las legañas de las desilusiones.

Poema: Malditos benditos IX
Libro: Ciento volando de catorce
Autor: Joaquín Sabina